lunes, 23 de julio de 2012

ESTRÉS LABORAL. EL JUEGO DE LAS CONTRADICCIONES




La Organización Mundial de la Salud (1994), define el estrés como el "conjunto de reacciones fisiológicas que preparan el organismo para la acción". Si aplicamos el concepto al ámbito de trabajo de los individuos podríamos ajustar la definición de estrés como "el desequilibrio percibido entre las demandas profesionales y la capacidad de la persona para llevarlas a cabo".



El estrés laboral, comienza por un trabajador que pertenece a una comunidad a la cual pretende pertenecer. Por cuestiones de estructuras rígidas, anti sociales y muchas veces simulando un clima laboral confiable.
La contradicción que se juega: (des)confianza - confianza.
Esto sucede, generalmente, cuando no hay claridad en los roles y las tareas que debe desempeñar cada uno de los empleados. 
También la competencia desmedida entre los compañeros, un lugar físico insalubre para trabajar y la escasez de herramientas o útiles suelen ser tema de desorganización". Otro factor que influye es el individuo y su capacidad de adaptación, "dos personas pueden trabajar juntas y bajo la misma complicación, en ocasiones una se estresa y la otro no". La Psicología Social denomina a esta problemática: TELÉ NEGATIVA. 

La contradicción sujeto - grupo, grupo - sujeto, comienza a tomar más relevancia a la hora de evaluar si una empresa en su cultura organizacional, pretende agrupar o (des) agrupar a sus empleados. 
En este juego dialéctico, contradictorio es motivo por el cual el sujeto no se da cuenta de aquello que se pretende de él. Pero sí percibe e incluso internaliza en su mundo interno, las actitudes que la misma organización emana desde su interior, a través de directivos, jefes, coordinadores, y otros.

El estrés,es una respuesta del individuo a las diferentes situaciones que se les presentan. 
Es aquí donde comienza a incorporar sucesos que luego devendrán en situaciones de ansiedades e incluso problemas físicos, biológicos y hormonales.
Su autoestima comienza a bajar, se siente vulnerable a todo aquello que lo rodea, y se rinde ante adversidades, donde la frustración comienza a dominar a la satisfacción. 

Es muy común el escuchar "no me siento cómodo", "no me siento bien", "me siento como asfixiado" estos indicadores, conforman un emergente que se encuentra en principio, latente, es decir "oculto" por el no "saber que me sucede" y cuando ya podemos identificar la angustia en un "aquí y ahora" laboral, es cuando el sujeto se da cuenta que ya, hay algo (que no logra identificar) que no le está haciendo bien. 

Cuando lo comenta entre sus compañeros, ocurren dos posibilidades: una, que lo ignoren y le indiquen que está estresado por cuestiones no propias del entorno laboral; y la otra, que es quien se identifica con sus síntomas. Cualquiera de estas cuestiones son válidas para comenzar a (pre) determinar un estado de estrés.
Hoy denominado Síndrome del Quemado, esa persona que ya no puede resolver situaciones laborales y por ende baja su rendimiento y en ocasiones depositan la angustia en otros grupos, generalmente: la familia.


Fases del Estrés
El ser humano fue creado por Dios con la capacidad para detectar las señales que indican peligro y tiene la opción de acercarse a las situaciones que generan amenazas o evitarlas y alejarse de ellas.
"El estrés no sobreviene de modo repentino, y se apodera de la gente como si de una emboscada se tratase". (Melgosa, 1999, p. 22).
El estrés desde que aparece hasta que alcanza su máximo efecto va pasando por una serie de etapas, durante las cuales se puede detener la acción que este trastorno genera o permitir que este se desarrolle plenamente hasta llegar a las últimas consecuencias.

Melgosa (1999), explica que el estrés pasa por tres etapas:
  1. Fase de Alarma
  2. Fase de resistencia
  3. Fase de agotamiento
Según Melgosa (1999), la fase de alarma constituye el aviso claro de la presencia de un agente estresor la cual es seguida por la fase de resistencia cuando la presencia del estrés supera la primera.
Una vez percibida la situación que genera estrés, los sujetos pueden enfrentarla y resolverla satisfactoriamente y estrés no llega a concretarse; pero cuando se realiza lo contrario la fase de alarma se prolonga disminuyendo su capacidad de respuesta y la persona acaba por llegar a la fase de agotamiento, en la cual se produce una disminución progresiva en el organismo, la cual conduce a un estado de deterioro que se caracteriza por la presencia de fatiga, ansiedad y depresión, síntomas que pueden aparecer de manera simultánea o individual.
Ahora bien, para lograr enfrentar y resolver estas situaciones, el sujeto debe estar preparado para adaptarse activamente a la realidad. La AAR lo hará en tanto y en cuanto logre bajar la resistencia al cambio y pueda acompañar esta nueva e inesperada situación o situaciones. Para ello, en principio, es fundamental un "darse cuenta" por aquello que atraviesa. Claro está, que no siempre ocurre, y muchas veces aunque pueda identificar el problema, el miedo comienza a apoderarse del individuo. El miedo a dejar de pertenecer a un lugar que nunca perteneció, pero sin embargo por distintas razones cree que es así, lo más común es escuchar "necesito el trabajo" porque sino no puedo mantenerme económicamente.

Es por ello que resiste ante la problemática y ante él mismo. La resistencia está puesta en dos direcciones: una hacia el ambiente laboral y la otra hacia uno mismo. Por lo tanto, es común el agotamiento.
Tipos de estrés laboral


El trabajador ante una situación de estrés intenta desarrollar una o varias estrategias de afrontamiento, que persiguen eliminar la fuente de estrés. También pueden tratar de evitar la experiencia incidiendo en la situación estresante, en sus propios deseos e inclusive en las expectativas en relación con esa situación. Además, en ocasiones suele aparecer la negación, producto de su propia resistencia al cambio. 
Según Slipack (1996, Los tipos de estrés laboral ) existen dos tipos de estrés laboral: El episódico y el crónico
  • Ambiente laboral inadecuado.
  •  Sobrecarga de trabajo.
  • Alteración de ritmos biológicos.
  • Responsabilidades y decisiones muy importantes
El estrés episódico es aquel que se presenta momentáneamente, es una situación que no se posterga por mucho tiempo y luego que lo enfrenta o resuelve desaparecen todos los síntomas que lo originaron, un ejemplo de este tipo de estrés es el que se presenta cuando una persona es despedida de su empleo.
El estrés crónico es aquel que se presenta de manera recurrente cuando una persona es sometida a un agente estresor de manera constante, por lo que los síntomas de estrés aparecen cada vez que la situación se presenta y mientras el individuo no evite esa problemática el estrés no desaparecerá. (Campos Durán)

Ahora bien, muchas veces ocurre que el sujeto se encuentra inmerso en la problemática, y por lo tanto aunque él piense que la evita, ya se encuentra en su mundo interno, ya lo incorporó y por ende ya lo internalizó, por lo tanto comenzará a sentir alivio, cuando no esté en ese ámbito. Sin embargo suele ocurrir, que traslada inconscientemente el estado estresante a otros grupos, como ya lo he expresado.  

PRINCIPALES EFECTOS DEL ESTRÉS LABORAL
A continuación se presenta principales efectos negativos del estrés laboral según (Doval et al. 2004, Efectos negativos del estrés en el trabajador):
Efectos fisiológicos:
  • Aumento de la tasa cardíaca
  • Tensión muscular
  • Dificultad para respirar

Efectos cognitivos:
  • Preocupaciones
  • Dificultad para la toma de decisiones
  • Sensación de confusión

Efectos Motores:
  • Hablar rápido
  • Temblores
  • Tartamudeo
Vale aclarar que una persona extremadamente estresada o ­como se diría en esta ocasión­ "quemada", se puede manifestar de varias formas: el cansancio emocional es la actitud más clara, evidente y común en casi todos los casos. La persona no responde a la demanda laboral y generalmente se encuentra irritable y deprimida.

Efectos del estrés laboral sobre la salud


Según (Villalobos 1999, Enfermedades por Estrés), Las enfermedades que sobrevienen a consecuencia del estrés laboral pueden clasificarse en dos grandes grupos:

  • Ulcera por Estrés
  • Estados de Shock
  • Neurosis Post Traumática
Enfermedades por Estrés Agudo
  • Dispepsia
  • Gastritis
  • Ansiedad
  • Accidentes
  • Frustración

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
    Peiró, J. M., Salvador, A. (1992). Desencadenantes del Estrés Laboral (1ª. ed.). España: Editorial UDEMA S. A.Peiró, J. M., Salvador, A. (1993). Control del Estrés Laboral (1ª. ed.). España: Editorial UDEMA S. A.Melgosa, J. (1999). Sin Estrés (1ª. ed.). España: Editorial SAFELIZ, S.L.
Martín Stortoni
Operador Psicólogo Social
Especializado en Violencia Laboral